Pesas en el mostrador, el cliente paga en la caja de salida con el detalle completo, y la trazabilidad y las temperaturas quedan firmadas.
En la carnicería el género más caro es también el que más se mueve en el mostrador. Si la caja solo lee «Carnicería 30 €», pierdes el detalle, la devolución y el margen de lo que más vende. En ATAZEL el vale del mostrador lleva un número y la caja recupera cada pieza.
Vende aunque se caiga la línea. Cuadra al cerrar.
Ver la funcionalidadAlérgenos, etiquetas y caducidades; y de qué lote salió cada cosa el día que hay que retirarla.
Ver la funcionalidadPartes, temperaturas, limpieza y recepción. Se firman en el puesto y quedan con su hora.
Ver la funcionalidadSube la harina y el precio del pan lo sabe esa misma tarde.
Ver la funcionalidadSi compras más y ganas menos, alguien tiene que enterarse.
Ver la funcionalidadSabes que te han subido el precio el día que te lo suben.
Ver la funcionalidadReenvía el correo o haz una foto. Lo demás ya está hecho.
Ver la funcionalidadTu catálogo, con el precio que le corresponde a cada cliente.
Ver la funcionalidadPuntos, cashback y acuerdos de empresa. Sin plástico.
Ver la funcionalidadLas que se comunican por puerto serie, USB o red. El TPV lee el peso que envían y espera a que sea estable.
El mostrador imprime un vale con un código de barras. La caja de salida lo lee y recupera todas las líneas, así el ticket, la devolución y el margen salen bien.
La trazabilidad por lote, las temperaturas y la limpieza quedan firmadas y con hora, y hay un modo inspección para enseñarlas.
Sí. Cada cliente profesional ve su tarifa y su catálogo, y su pedido entra ya valorado.
Cuéntanos cuántos puestos y básculas tienes y cómo cobráis hoy. Te decimos cómo lo montaríamos.